Hace unas semanas tuve la suerte de poder realizar esta sesión a una familia muy especial en un momento delicado de sus vidas.
Fue una tarde especial ya que Beatriz no sabia donde iba y que iba hacer y todo gracias a Raul que fue complice en esta sorpresa,
al llegar al estudio se encontraron con Erika que seria la persona que se encargaría de maquillarles y peinarles, el trabajo de Erika fue
simplemente espectacular, creo que las imágenes hablaran por si solas.
Fue una tarde especial llena de risas , emociones y también alguna lagrima.
La fotografía es la mejor compañera del tiempo ya que este cuando pasa hace que las imágenes aumenten su valor ,
un valor al cual no se le puede poner una cantidad ya que el valor sentimental de las imágenes es incalculable.
Este tipo de sesiones sirven para salir de la rutina diaria y olvidar los problemas, son ideales pasar un rato en compañía de tus seres queridos
y crear recuerdos que perduraran toda la vida.









